viernes, 05 de diciembre de 2008

Pruebas

Volkswagen Scirocco

09/07/2008

Guillermo Gómez García

Volkswagen Scirocco

Volkswagen retoma la pasión en su gama con el Scirocco, el deportivo de dos puertas, y ahora cuatro plazas, que tiempo atrás dejó de fabricar. La nueva generación se vale de una imagen atractiva, de motores diésel (y de gasolina de inyección directa) y de una dinámica de uso potente y hasta versátil.

La marca bávara empezó a fabricar el Scirocco hace ahora 34 años. Pero después de lo que se entiende por segunda generación, el Corrado, lo dejó "morir". De ahí, el salto al actual, que retoma el nombre y supone, cuando menos, que la espera ha merecido mucho la pena, a tenor de lo visto primero en las fotos y después en la toma de contacto.

Este renovado modelo se comercializará en octubre, aunque ya se aceptan pedidos de un coche que aporta un viento fresco en la gama del fabricante alemán y, sobre todo, un plus pasional evidente en prácticamente todos los aspectos. Este coupé de cuatro plazas (sí, como el Volvo C30) se servirá en diferentes variantes en cuanto a propulsores se refiere; inicialmente serán un diésel TDI de 140 caballos y dos motores de gasolina con tecnología TSI, uno con 160 CV y el otro situado, de momento, como punta de lanza. Se trata del TSI de 200 CV, que, combinado con el cambio DSG de doble embrague de seis velocidades (no admite el de siete por cuestiones de par) y la amortiguación DCC de dureza variable, supone un gran aliciente a la hora de conducir un coche bien hecho y que transmite excelentes sensaciones al volante. Lo que queda por llegar más adelante será un TSI de 122 caballos y el diésel 2.0 de 170… pero ésa será otra historia que contar. Próximamente, el TSI de 160 CV tendrá también en opción el DSG de siete marchas estrenado hace relativamente poco tiempo por la marca.

Buena base; excelente resultado
Debajo del Scirocco, muy debajo, nos encontramos con prácticamente un Golf en cuanto a chasis, suspensiones, etc. Sin embargo, este nuevo modelo resulta un vehículo bien distinto, fuera de que utilice elementos comunes al Golf y a otros coches de Volkswagen, lo que, en este sentido, mata un poco la pasión por defecto de originalidad, como por ejemplo un interior sin formas propias. Eso sí, algunas líneas de su diseño marcan futuros puntos de los próximos coches de la marca, como por ejemplo la parte delantera con esa discretísima parrilla, que también tendrá el Golf que encontraremos a la vuelta del verano.

Este modelo es más ancho que un Golf gracias a unas vías mayores, y por ello aporta un aplomo superior a la hora de conducirlo… se vaya o no rápido con él. Esa sensación de que el coche va por el asfalto casi sin requerir atención salta enseguida a la palestra. Lo del volante recortado por abajo, moda en Volkswagen y Audi en algunos de sus modelos, estéticamente está bien, aunque a la hora de la verdad no resulta práctico. Pero es lo de menos en un vehículo tan apetecible como éste.

La configuración de cuatro plazas nos parece muy acertada, con los cuatro asientos muy envolventes. Optar sólo por dos plazas traseras ayuda a ganar algo de espacio en la parte posterior, de por sí no muy bueno en coches de este tipo y muy escaso en altura en el caso que nos ocupa, porque el techo, además de alargado, es muy bajito. Pero eso también es lo de menos, pues, como no es un coche destinado al uso familiar, una plaza menos es poco importante, además de que lo lógico es darle un uso de dos personas como máximo en el 90% de las ocasiones. De paso, y sin perder el atractivo de un coupé deportivo, el maletero gana sobre todo en accesibilidad por el portón trasero, que es pequeño, pero al fin y al cabo portón, con la practicidad y versatilidad que ello supone. Abatiendo los respaldos traseros nos encontramos con nada menos que 755 litros útiles, que no es poco.

Hasta 200 caballos, DSG y DCC
 La gama de motores con la que se comercializará en breve el Scirocco constará, de momento, de tres propulsores, como hemos apuntado antes. Todos ellos son "viejos" conocidos de la marca y vienen con un cambio manual de serie de seis velocidades. En opción, y para todos, está el DSG de seis marchas. Existe la posibilidad, eso sí, de optar por el DSG de siete, siempre y cuando el par esté por debajo de los 250 Nm, que es para lo que está diseñada esta caja.

El archiconocido 2.0 TDI de 140 caballos encabeza de momento la opción animada por gasóleo, y con un resultado muy bueno y equilibrado entre prestaciones y consumo. Por encima, dos TSI (gasolina): uno de 160 CV y otro de 200, el más potente de la gama, con un potencial casi extraordinario. Todos ellos cuentan con un nivel de prestaciones muy bueno, y próximamente se irán incorporando otras mecánicas de menor caballaje, pero igualmente interesantes. Si a esto sumamos que los precios de salida del Scirocco son ya de por sí interesantes, tenemos ante nosotros un coche muy interesante para quien busque un vehículo deportivo, moderno, bien hecho, que ofrezca prestaciones y, además, sea relativamente asequible.

Centrándonos en el motor más potente, este nuevo modelo es capaz de proclamar a los cuatro vientos una velocidad máxima de 235 km/h, propia incluso de deportivos con más potencia y solera. Como de apuntar alto se trata, hemos optado por el cambio DSG, que incluye levas en el volante, y la suspensión adaptativa DCC (opcional en todos los casos), con tres niveles de actuación: Normal o Automático, Comfort y Sport. El cóctel es perfecto (el precio de una unidad así se elevará poco más allá de los 30.000 euros, un coste igualmente interesante) y el resultado es un coche con una más que buena aceleración y una gran direccionalidad y maniobrabilidad, además de un comportamiento en carretera exquisito.

Este TSI se vale de un compresor hasta las 3.500 vueltas y de ahí en adelante de un turbo. Será por eso que corre mucho y bien. Junto con el cambio DSG, y jugando a cambiar con las levas, nos hemos topado con un coche divertido, rápido y eficaz, no sólo en cuanto a motor y cambio, sino también por chasis, suspensión y comportamiento en carretera, donde permite una estabilidad fuera de duda y también un paso por curva realmente rápido a poco que uno se emplee a fondo con él. Por otro lado, y como la mayoría de los Volkswagen con un mínimo de dureza de suspensión, es un coche fácil de llevar rápido, una circunstancia que ennoblece aún más a este modelo y que lo hace todavía más atractivo si cabe.

Se puede decir que acelera con precisión, y hasta con un leve sonido de escape que embelesa, como lo hace también el DSG cuando se reduce a la vez que se apura la frenada y se controla el volante para seguir recto, momento en el que aparece el sonido del doble embrague. Todo ello con una dirección lo suficientemente precisa y un chasis que pasa exactamente por donde se le indica. Como de ruedas tampoco es que ande mal este coche, y la vía trasera es bastante más ancha que la delantera, basta mirar y girar el volante un poco y el morro, y todo el coche, pasa con una precisión de maquinaría de reloj suizo. En cuanto a equipamiento, basta decir que el Scirocco más básico contará con llantas de 17 pulgadas (para empezar), volante multifunción de cuero, climatizador bizona, control de presión de los neumáticos, ordenador de a bordo, ocho altavoces, pantalla táctil, conexión para iPod, retrovisores exteriores eléctricos y un largo etcétera.

Sites de Grupo Zeta