viernes, 05 de diciembre de 2008

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Pruebas

VW Passat CC

30/05/2008

Juan Manuel García Rubio

VW Passat CC

Más refinado que la berlina, la tercera variante del Passat, denominada CC (Confort Coupé), se presenta con una fuerza visual más impactante, pero también con un mayor dinamismo, por varios motivos: mejor comportamiento en carretera y motores de hasta 300 CV.

¿Berlina o coupé? El Passat CC (Confort Coupé) es, evidentemente, una berlina de cuatro puertas, aunque disimulada bajo el paraguas de un coupé, a modo de como lo hace, por ejemplo, Mercedes con el CLS.

El CC parte de la base de la berlina, y de ahí su apariencia de familiar, pero es un poco más largo, algo más ancho y ha ganado anchura también en las dos vías, aunque, eso sí, es más bajo por el recorte en el techo. La línea descendente en la parte posterior, indispensable para conseguir ese efecto "coupé", es lo que tiene. Por ello pierde altura, y bastante, en las plazas traseras, que no son muy aptas para tallas que rocen el 1,90. De ahí que se haya optado también porque la configuración de las plazas traseras sea de dos asientos individuales, de tal forma que todos los CC son de cuatro pasajeros en vez de cinco, que es lo normal.

Cinco motores y hasta 300 CV
Son cinco los motores que darán vida al CC, aunque no todos llegarán al mismo tiempo, pues, por ejemplo, el 2.0 TDI de 170 caballos llegará un poco más tarde. Las potencias van desde los 140 CV del primer TDI hasta los 300 de la variante V6 FSI de gasolina. Esta última es la misma que montará en breve el Passat R32 berlina, aunque con diferencias en todo el grupo motriz, especialmente el cambio. Todas las versiones montan, a priori, el cambio manual de seis velocidades, excepto el mencionado buque insignia, que equipa de serie un DSG de igual número de relaciones (no puede montar el DSG de siete marchas porque no está preparado para el par de este coche) y la tracción integral (4Motion).

Cualquiera de las versiones asegura un buen desempeño de prestaciones en el CC, y de hecho es un gran atleta de fondo en todas sus presentaciones. Desde los TDI (que abandonan el inyector-bomba) hasta los de gasolina, el resultado es muy bueno. Es un coche muy cómodo, incluso en las variantes que tengan la posibilidad de elegir entre la suspensión Comfort o Sport, la más radical de las elecciones, pero nunca exageradamente dura. Tanto si llegamos a optar por el cambio manual de seis velocidades como por el automático, la suavidad es una constante que acompaña a todo el coche. Ni siquiera en las versiones más potentes, ya sea el V6 o el diésel de 170 caballos, vamos a sentir tirones o pasos de marcha bruscos. Por otra parte, dirección (electromagnética) y frenos acompañan para dejar un coche de conducción fácil, pero efectivo en todos los terrenos.

Con el mayor ancho de vías, el CC consigue también en todas las versiones ofrecer un mayor aplomo en carretera, que se nota no sólo en las curvas más sinuosas o en los fuertes apoyos donde podemos buscarle las cosquillas al bastidor, sino también en trazados rectilíneos donde el coche parece ir literalmente pegado al asfalto. La ausencia casi total de ruidos (el Cx de 0,29 es el mismo que en la berlina) ofrece, desde luego, un clímax de máximo confort en todo momento.

Tecnología de estreno
Algo que sin duda no va a pasar desapercibido para el comprador del CC es su nuevo equipamiento electrónico, principalmente enfocado a la seguridad. Las principales novedades son los sistemas denominados "DCC", "Lane Assist", "Front Assist" y "ACC". A estos cuatro también hay que añadir los neumáticos "ContiSeal", que explicamos en recuadro aparte, y los asientos climatizados activos, que hasta ahora sólo montaba en la marca el Phaeton. Algunos modelos montarán todo esto de serie, como el 3.6 V6, mientras que otros sólo en parte o como opcionales.

Si empezamos por el primero, el "DCC", es un sistema de regulación electrónica de la suspensión con tres programas (Comfort, Normal y Sport) que el conductor puede elegir sólo con pulsar un botón. Del más cómodo al más "duro" hay bastante variación, aunque ni siquiera en el más extremo nos enfrentamos a un coche incómodo.

Lo que sí llama la atención es el "Lane Assist", un dispositivo que Volkswagen llevaba tres años desarrollando y consistente en un complejo sistema que mide las rayas de la carretera y evita que nos cambiemos de carril involuntariamente. No es lo mismo, ni funciona remotamente parecido, que el sistema de Citroën. En Volkswagen han optado por un mecanismo electrónico que es capaz de hacer un ligero contravolante para que no nos salgamos del carril; a veces, incluso, es capaz de hacer una curva sin intervención de las manos, aunque no es ése su cometido precisamente. El sistema es eficaz mientras las condiciones de la carretera sean buenas –rayas visibles, e incluso algunas condiciones de luz, aunque es destacable que pueda llegar a funcionar con niebla y en situaciones muy adversas–. No obstante, falla porque lo que lee (la carretera) es imperfecto demasiadas veces, aunque el "invento" en sí es elogiable. En su funcionamiento, está prevista también la desconexión total en caso de que el conductor, por ejemplo, insista en seguir la curva por encima de las rayas y cuando se acciona el intermitente. Por otro lado, su funcionamiento no sobrepasa los 8 segundos cada vez.

Por lo que respecta al "Front Assist", no es otra cosa que un radar de aproximación con el vehículo que llevamos por delante para impedir un acercamiento peligroso, que puede llegar incluso a la detención total si es necesario. El "ACC", por su lado, contribuye a mantener una velocidad estable previamente seleccionada en carretera, regulando automáticamente la velocidad que elijamos.

Continental "ContiSeal"
Menos pinchazos
Otra de las grandes novedades del Passat CC, y que a buen seguro se extenderá después a otros modelos de la marca y del Grupo VW, son los neumáticos "ContiSeal", desarrollados específicamente por Continental.

Dentro, estos neumáticos contienen, pegado sólo a la banda de rodadura, un material encargado de tapar las fugas que pudieran producirse por la penetración de objetos como clavos, puntas, etc., de hasta 5 mm de longitud. Lo bueno de esta técnica es que el neumático no pierde nada de presión por esta causa, ya que el sellado es inmediato y se puede continuar el camino sin mayores problemas.

Según Volkswagen, con esta técnica se evitan el 85% de los pinchazos producidos por estas causas, motivo por el cual en la mayoría de los mercados donde se comercializa el CC no se vende con rueda de repuesto… aunque en España sí tendrá ese neumático de repuesto, y además de las mismas características.







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