miércoles, 07 de enero de 2009

Pruebas

Renault Twingo GT

09/05/2008

Rafa J. CID / Fotos: Jorge BRICHETTE

Renault Twingo GT

Fue pionero entre los modelos compactos de tipo monovolumen, y sus soluciones siguen garantizando un interior tan amplio que no concuerda con sus recortadas medidas exteriores. Hemos probado la versión de 100 CV, denominada GT.

El Twingo, como el Espace, tardó en cuajar en el mercado cuando salió a la venta: era demasiado vanguardista. Por ello, cuando mis amigos se subían al mío por primera vez, lo veían casi con hilaridad y, al sentarse en su interior, se quedaban boquiabiertos. Y es que, gracias a los asientos traseros deslizantes, el espacio para las piernas podía llegar a ser similar al de coches "dos tallas" más grandes, como un Laguna. Si no había amigotes, entonces esos mismos asientos, llevados a su posición más adelantada, dejaban a nuestra disposición un maletero impropio de un modelo de 3,6 metros de longitud.

Para evitar esas chanzas, Renault ha evitado una carrocería puramente monovolumen en la nueva generación, y sus formas no son ya tan distintas a todo lo existente, como ocurrió en su lanzamiento. Aunque se acerca a ellas, claro, y para mantener esa admiración, se siguen ofreciendo como opción esos asientos móviles –lástima que no vengan de serie–, de forma que el maletero varía de 165 a 285 litros de capacidad, y con ello pueden dejar un mayor o menor espacio para los pasajeros, como veíamos.

Entre dos aguas
Nuestro protagonista se mueve entre dos segmentos: el de los coches más pequeños, como los Citroën C1, y el de los compactos, como el Renault Clio. Por tamaño se encuadraría entre los pequeños, pero su interior, como hemos visto, es tan espacioso, o más, que el de los segundos. Por calidad, tacto en carretera o precio, de nuevo baila entre esas dos aguas. Vamos a verlo.

La calidad del interior del Twingo es moderada. El salpicadero no alcanza la excelente presencia que lucen los nuevos Clio o Fiat Grande Punto, pero el tacto de los mandos, los remates o la gran cantidad de guanteras le hacen netamente superior a prácticamente todos los coches de su tamaño –salvo el Mini–.

En carretera, cuenta con una excelente virtud: su ligereza. Es ésta una característica que mejora todos los apartados dinámicos, desde el comportamiento hasta las prestaciones. En cuanto a estas últimas, su motor 1.1 turboalimentado de 101 CV logra llevarle a los 189 km/h, y le permite pasar de cero a cien en 9,8 segundos. Ello supone mejores resultados que los modelos más grandes y pesados antes citados, sobre todo en consumo, cuya media ponderada es de 5,9 litros a los cien. Eso sí, a punta de gas.

A ritmos más rápidos, la cosa se dispara un poco, pero, afortunadamente, si corres es para disfrutar, y el Twingo GT no es de esos coches pequeños que tienes que subir mucho de vueltas para que corra. Su nivel de potencia es más que suficiente para circular con soltura, y solamente al empezar a acelerar echamos en falta algo más de punch. En cuanto la aguja alcanza los regímenes medios o altos del cuentavueltas, la cosa es ya muy interesante.

Entrega la potencia al suelo a través de una caja de cambios manual de cinco velocidades y cortos desarrollos, a través de las ruedas delanteras.

En carretera se percibe que el nivel de calidad de la amortiguación es superior a la práctica totalidad de los modelos de su tamaño, salvando coches como el Mini o el Fiat 500, pero, como ocurría con su interior, no es rival para un Clio o un 207, más refinados. Los balanceos de la carrocería están más o menos bien contenidos –el GT cuenta con un tarado de la suspensión más firme que los demás Twingo–, y el conductor disfruta de la conducción, de nuevo ayudado por la ligereza del conjunto, a la vez que la suavidad está garantizada para realizar largos viajes. Pero no es un modelo deportivo.

Precios y equipamiento
El Twingo cuenta con una cantidad de elementos de seguridad y confort opcionales poco habitual en modelos de esta categoría, desde airbag de cortina hasta conexiones iPod, pasando por climatizador, navegador GPS (externo) o techo panorámico.

De serie, los GT más asequibles se venden por 12.640 euros, cifra que incluye luces y limpiaparabrisas automáticos, airbags frontales y laterales, llantas de aleación o antinieblas. Eso sí, nos choca que la preocupación tan elevada que tiene Renault por la seguridad no haya incluido sistema de control de estabilidad y reposacabezas traseros de serie. El aire acondicionado, por 1.000 euros más, se hace imprescindible.

 

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