Pruebas
30/05/2008
Guillermo Gómez García
Ford Kuga
La marca del óvalo vuelve a tener un todoterreno en su oferta. Se trata, cómo no, de un SUV, el Kuga, con un motor turbodiésel de 136 caballos y cambio manual de seis velocidades. Es cómodo, ágil y fácil de conducir… además de jovial y bien acabado.
Desde el Maverick, aparecido allá por 1992 y con una fugaz vida comercial en nuestro país, Ford no contaba desde hace años en su lista con un 4x4 de verdad. Ahora lo hace introduciendo el Kuga, un vehículo enmarcado dentro de los SUV más o menos compactos, con una línea jovial y muy moderna gracias a los rasgos del "Kinetic Design", término acuñado por la propia marca para sus últimos diseños.
Amplio y bien acabado
Es un coche bastante bien hecho desde todos los puntos de vista. Sus casi 4,50 metros de largo le otorgan por dentro una buena habitabilidad, capaz de albergar hasta cinco pasajeros, aunque ya sabemos que el central trasero tendrá que vérselas con un ancho menor, aunque la distancia para las piernas, debido a una batalla generosa, es destacable. Los asientos traseros pueden abatirse y el maletero aumentar considerablemente su capacidad. El portón de acceso es practicable en dos mitades, o mejor dicho, dispone de dos puertas: una, el propio portón; la otra, el cristal del mismo, para cuando no haga falta introducir grandes o voluminosos objetos. Para ganar espacio de carga, la rueda de cambio es opcional y Ford la pone a la venta por cincuenta euros.
Los materiales de calidad y los buenos acabados ofrecen una excelente sensación en el interior, donde se vive un ambiente de gran confort. Los acabados de la marca, Trend y Titanium, se plasman también en este coche, aunque con colores azules y naranjas en algunos detalles para enfocar más su carácter de SUV. Dentro podemos encontrar una toma de contacto de 230 voltios, control por voz como en el Mondeo, Bluetooth, conexión para USB e iPod, navegador, cámara trasera para aparcar, arranque por botón, etc. Todo ello dependiendo de los acabados, donde tampoco faltarán las ayudas a la conducción, como el ABS, el control de tracción (BLD) o el ESP. Los precios van desde los 25.500 euros hasta los 31.215 de la versión más cara.
Una sola motorización
Ford no se ha roto la cabeza en cuanto a motorizaciones. El Kuga sólo monta para España el TDCi de 2 litros y 136 caballos que tan buen resultado da; incluso en este coche con algo más de 1.600 kilos de peso. Se dice que en un futuro próximo podrá montar un diésel de menor potencia… ya veremos. No será un coche superrápido, pero con este propulsor se desenvuelve con facilidad en carretera, convirtiéndose en un coche ágil también en cualquier circunstancia (la distancia libre al suelo es de 188 mm con un ángulo de ataque de 21 grados, uno de salida de 25º, y profundidad de vadeo de 450 mm). Alcanza los 180 km/h de velocidad máxima y tiene buena aceleración en términos generales, y de percepción al conducirlo.
El Kuga está disponible tanto en versión 4x4 como 4x2, aunque esta última se hará esperar hasta finales de este mismo año. La tracción total está encomendada a un embrague multidisco tipo Haldex para repartir la potencia a ambos ejes.