viernes, 05 de diciembre de 2008

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Pruebas

BMW X6 xDrive35i

17/07/2008

Emilio Ríos Lorenzo / Fotos: Claudio Luna

BMW X6 xDrive35i

Es nuevo en la plaza e impresiona por su tamaño, y por todo. Esta versión, además de una carrocería con imagen de todoterreno, aunque también de coupé por el corte trasero, sorprende por su motor de 306 caballos de gasolina y por su precio: 63.600 euros. Sin duda, la fuerza le acompaña.

Al X6, BMW lo denomina SAC, Sports Activity Coupé, que es un buen apelativo comercial. Aunque lo mejor de este coche no está en cómo se llama, ni siquiera en ese corte trasero tan característico. Lo mejor está en su chasis, en toda su tecnología y, en esta versión en concreto, en su potente motor de 306 caballos de gasolina y sus excelentes prestaciones.

Además, como es nuevo en la plaza de los todoterrenos de lujo, su fuerza radica en el compendio de vanguardismo que ofrece, pero también en que se vuelve el gran rival de los Audi Q7, Mercedes ML, Porsche Cayenne e, incluso, del propio X5, por citar cuatro ejemplos muy claros. Y de ahí que el precio también sea de altura, pues los 63.600 euros que cuesta (opciones aparte) no son para pasarlos por alto.

Calidad por los cuatro costados
Por fuera impresiona. Lo más comentado es lo más característico, es decir, el corte del ángulo superior trasero, es decir, el portón. Esa caída tan pronunciada, que le vale aquello de coupé, merma la altura libre para la cabeza en las dos únicas plazas traseras (sí, así está configurado para ofrecer dos asientos con mucho espacio en anchura y espacio para las piernas). Y aunque parece que también afectaría muy de lleno al maletero, no es tanto así. La cifra de éste no es nada mala, con esos 570 litros en estado normal y 1.450 abatiendo los asientos y contando con el doble fondo tras el piso de carga. Esa cifra, para que nos hagamos una idea, está en paralelo, incluso en algunas ocasiones es superior, a la de los todoterrenos grandes. Por fuera, las imágenes de nuestra unidad de pruebas acaparan todas las miradas, pero también es verdad que las ruedas de 20" pulgadas son una de las muchas opciones de este coche, que se pagan también a buen precio.

Sea como fuere, por dentro este BMW es un coche muy grande, y excelentemente rematado y acabado… como parece que no podía ser de otra forma. La anchura dentro del habitáculo es muy destacable, con mucha distancia entre hombros. En general, y en este sentido, la sensación de ir como en un camión es fantástica. La palanca de cambio tipo joystick es fácil de manejar y le otorga ese aspecto casi de nave espacial, al estilo de "La Guerra de las Galaxias". Hay mucho equipamiento de serie, y del bueno. La tecnología, sin duda, ha desembarcado en el X6, y para comprobarlo basta con fijarse en los numerosos controles electrónicos, en los botones y en lo que no encontramos en las propia pantalla, gestionada a través del mando-rueda, ya habitual, al lado de la palanca de cambios.

Despegamos en la carretera
En este caso, los 306 caballos de este motor de seis cilindros podrían parecer poco si tenemos en cuenta los más de 2.100 kilos que pesa; y eso que el capó y las aletas delanteras no son de chapa, para rebajar ese peso. Sin embargo, su precisión es impecable; su ascensión para tomar velocidad es constante y sin titubeos, mostrando una aceleración admirable. Tecnológicamente, este propulsor cuenta con distribución variable e inyección directa, además de, claro está, el turbo de turno, que hace maravillas para que no pensemos en ningún momento en el peso de semejante monstruo. En cuanto a consumos, no es precisamente parco, aunque teniendo en cuenta todo el conjunto la efectividad a la hora de quemar el combustible puede considerarse notable también. Y es que este coche anda mucho, acelerando considerablemente bien y mostrando recuperaciones igualmente notables.

Por asfalto va muy sujeto al suelo y este aspecto impresiona. La facilidad de conducción parece incluso superior al X5, por su mayor ancho de vías y, en este caso, por unas ruedas descomunales que no dejan ningún lugar a dudas. En carretera se traga las curvas como si fueran caramelos en la boca de un niño. La dirección es algo dura de tacto (no sabemos si con las ruedas de 19" de serie mejoraría), pero muy efectiva en cuanto a desmultiplicación y efectividad; los frenos no desfallecen tampoco. Los balanceos son nulos en las curvas y la sensación de control es absoluto; eso sí, conviene no olvidar nunca la "cantidad de coches" que gestionamos cuando estamos a sus mandos… que es lo que suele pasar con vehículos de comportamiento intachable como éstos y luego vienen los sustos.

Desde luego que frente a un Cayenne de similar potencia, el X6 es más rápido y también más caro, pero ofrece más espacio y, sobre todo, mayor capacidad de notoriedad.

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