martes, 06 de enero de 2009

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Tres generaciones de Jaguar

04/08/2008

Rafa J. Cid / Fotos: Charlie Magee

Tres generaciones de Jaguar

Casi medio siglo separan a las tres generaciones de Jaguar que hemos tenido ocasión de probar, y que muestran una evolución que parece volver a los orígenes. E Type, XJS y el nuevo XKR-S tienen algo en común: todos ellos alcanzan la excelencia.

En 1961 nació el E Type, uno de los coches más importantes para Jaguar, y también para la industria automovilística mundial. Con motor V6 de 3,8 litros como propuesta inicial, este modelo se colocaba a la vanguardia en glamour, diseño, prestaciones y deportividad entre los coches de su época. En todo ello, en cada uno de los cuatro apartados mencionados, el E Type era un líder.

Por eso fue usado por aristócratas… y también por ladrones de banco, pues era lo más rápido que existía para escapar de la Policía, y lo mejor para pasar desapercibido, pues nadie con un coche tan elegante parecía ser sospechoso de crimen alguno.

Su figura ha influido enormemente en posteriores diseños Jaguar, desde entonces cada vez más clásicos y confortables. Su tacto me ha parecido magnífico, superior, por ejemplo, al de los Mercedes 300 SL "alas de gaviota" de su tiempo, que también han pasado por mis manos. Su tacto deportivo es generoso y conecta muy directamente al conductor con la carretera, manteniendo un rodar muy refinado.

XJS
Los años pasan, y al sentarse en el XJS de finales de los ‘70 –la unidad probada era de mediados de los ‘80– se percibe con claridad que su personalidad, sin revolución, ha cambiado. La deportividad se ha esfumado, y sólo permanece en su potente gama de motores, garante de sensaciones fuertes y a la altura del coche que es: un potente vehículo de lujo. Éste sigue siendo otro de los aspectos más cuidados, el boato, y cuenta para ello con todo tipo de comodidades, desde las eléctricas hasta la que garantiza su refinada suspensión. El diseño fue muy criticado, pero es que los ojos son caprichosos: el XJS se atrevió a ser vanguardista, y eso es siempre positivo.

XKR-S
Con su corbata de oficinista, Mike Cross (ingeniero jefe de Jaguar) me espera bajo la lluvia para acompañarme en la prueba del XKR-S, la nueva y más deportiva versión del XKR. Su motor 4.2 V8 con compresor mantiene idénticos 416 CV, pero la ausencia de limitación de velocidad, que pasa de 250 a 280 km/h, y el nuevo reglaje de la amortiguación, ahora más deportivo, le hacen ser particularmente interesante.

La tranquilidad de Mike parece acorde con los reglajes tradicionales de los coches de la firma, que, como hemos visto, olvidó la deportividad de los E Type, los míticos "zapatilla", para centrarse en el grueso de su público, que busca glamour y potencia, pero no deportivos feroces.

En la primera curva del circuito de pruebas de Gaydon, bajo una lluvia torrencial, Mike pone el coche de costado y avanza haciendo contravolante durante todo el giro sin soltar el gas. Para poner la puntilla, se disculpa: "Como no tiene autoblocante trasero, es difícil continuar el derrapaje más tiempo".

Su pasión por la conducción se palpa en sus derrapajes, en su vida pasada: "Llegué a correr con un Ford RS 200", me comenta. Inevitablemente, eso repercute favorablemente en su trabajo.

Más deportivo
La producción del XKR-S ha sido limitada a 200 unidades, y el trabajo de Mike y su equipo en las suspensiones (electrónicas CATS), endureciéndolas levemente, reajustándolas y rebajando la altura del coche 10 mm frente a los XKR convencionales, se percibe como muy positivo. Apenas hay menoscabo del confort, y como excelente contrapartida la agilidad del coche ha ganado. Así, el toque deportivo empieza a ser suculento, aunque permanece moderado, al estilo Mercedes AMG –como mucho–, sin romper el buen equilibrio con la suavidad, que sigue siendo mucha. También son nuevos los enormes frenos Alcon, que tienen unas muescas estilo media luna que sirven para evitar la suciedad, y la dirección es más directa.

Estilo
Toca el turno de hablar con Edmund C. Willis, encargado del diseño. Edmund me explica que los aditamentos estéticos que diferencian al "S", principalmente los paragolpes, los estribos laterales y el difusor de aire trasero, tienen una función estética y otra práctica: hacen parecer al coche más ancho, musculoso y pegado al suelo, a la vez que mejoran la aerodinámica. Ante mi pregunta acerca de su libertad creadora, me dice que uno de sus límites lo impone el túnel de viento: "Mis diseños deben ser –y lo son– efectivos en él", confiesa.

En definitiva, el XKR-S es el Jaguar más divertido, y el que entronca directamente con el mejor pasado de la firma. Sin duda, su personalidad se parece quizá más a la del XJS que a la del E Type, pues el lujo, el confort y el clasicismo son predominantes. Pero la gran calidad de la amortiguación, su bajo peso y los nuevos retoques que fomentan su deportividad hacen que, a mis ojos –y a mis manos–, el XKR-S recuerde al pasado más glorioso de la casa.



 

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